Throwback Rústico o “El ocio lejos de la Tecnología”.

Tras unas extensas vacaciones lejos de la tecnología de alta vanguardia a la que estamos acostumbrados a vivir rodeados cotidianamente, lo único que podemos arrancar diciendo es, GRACIAS DIOS POR EL TCG

Así comienza nuestra aventura reencontrándonos con nuestros niños (quizás no tan niños también) dando lugar a aquellas cosas sencillas y hermosas que traen algunas de las diversiones lejos del full HD, 4K y los render suntuosos.

Nuestra historia con el TCG comienza hace algunos años atrás allí con el pokemon y la apertura de una maravillosa mina de oro. Torneos y noches de extensas batallas marcaron una etapa sumamente freaky en nuestras vidas. Luego, las idas y vueltas de las responsabilidades o simplemente el cansancio hicieron que progresivamente nos alejásemos de aquel universo paralelo.

Algo muy intenso (digámosle, clima poco favorecedor) hicieron que nos replanteáramos el hecho de volver al TCG y así como emprendimos una nueva aventura durante nuestras vacaciones: MAGIC, THE GATHERING.

Habiendo adquirido nuestro hermoso pack de Blessed and Cursed, nos dispusimos a intentar aprender a jugar, con una deliciosa cerveza de por medio, que hicieron la misión aún más compleja. Nuestros cerebros rápidamente eclosionaron ya que, como repetimos, una vez más, lejos de la tecnología de mayor voltaje, ver videos de Youtube con el 4G de la costa argentina, era un tanto dificultoso y hasta costoso podría decirse.

Aún así no desistimos, queremos agradecer a los chicos de “Shiokaze Store” (no dejen de visitarlos si andan por Necochea que la onda que tienen es alucinante, calle 64 n°2975 en pleno centro de la ciudad) quienes nos orientaron y nos aconsejaron sobre qué podíamos hacer para que jugar no sea tan complicado.

El juego TCG más jugado y más valuado no podía dejar de ser testeado por nuestras manos. Aún estamos en proceso, con el Magic Duels juego gratuito de Steam que muy útilmente nos explica las mecánicas y las dinámicas del juego para poder transportarlo al clásico juego de cartas.

Esto nos retrotrajo inevitablemente a aquel primer gran amor nuestro: el Pokemon. Y volvimos (en forma de fichas, já). Pero volvimos de una manera muy peculiar, con el TCGO además del tradicional. Las batallas eran (y son) aún más crudas y extensas que en aquellos tiempos con la practicidad nuestros celulares por lo que los encuentros eran aún más noctámbulos que en aquel entonces. Pero la diversión sigue intacta. Ahora (con nuevas cartas adquiridas después de esto) tenemos doble entretenimiento para rato.

Así encontramos paliar las horas en los que no se podía hacer demasiado o simplemente no teníamos ganas de salir y jugar para nosotros siempre es la primera opción. Gracias nuevamente TCG por seguir más vigente que nunca en esta era de la tecnología de ultra avanzada.

Throwback Rústico o “El ocio lejos de la Tecnología”.
Puntaje #SPJ